No había leído antes a Stefan Zweig y, desde luego, no he
podido elegir mejor título para iniciarme con su literatura. Es un relato
bonito, acogedor y entrañable aderezado todo ello con una pizca de tristeza,
porque así es la vida alegre y triste a la vez.
Y de eso trata esta historia, de la vida de Jakob Mendel. Un
viejo librero de antiguo apostado siempre en la misma mesa de un café de Viena
donde no solo atendía a su culta clientela, sino que podría decirse que vivía
allí, absorto entre sus libros. Fue admirado por muchos y desahuciado al final
de su vida por gente que no supo apreciar su valor.
Un hombre que le conoció en un momento de su vida hará de
narrador de esta sencilla historia. De él apenas conoceremos nada más que algún
que otro detalle, pero de Mendel nos deja una auténtica radiografía.
Es
un relato de apenas sesenta páginas, pero de una gran intensidad. Leerlo es un
placer para los sentidos con su prosa sencilla, humana y muy elegante. Y aunque
se lee del tirón, os recomiendo que la leáis con tranquilidad y la disfrutéis.

Uno de mis libros favoritos, de los que más he recomendado.
ResponderEliminarBesotes
Es fabuloso!! Besos
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