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jueves, 11 de abril de 2019

EL ORO DEL MAR

Hoy os traigo el tercer libro de la saga de los Fleury, es decir, la continuación de "La sal de la tierra" y "La luz de la tierra" de Daniel Wolf. Si estos dos anteriores fueron buenos, "El oro del mar" no iba a ser menos. Sí que es un poquito más ligero que sus predecesores y con menos páginas. 

Como en los anteriores los protagonistas pertenecen a la familia Fleury. Si en "La sal de la tierra" se iniciaba la saga con Michel Fleury y en "La luz de la tierra" la continuaba su hijo Remy, en esta ocasión tendremos a los tres hijos de Remy; Michel, y los gemelos Balian y Blanche, como protagonistas. 

En este tercer libro acompañaremos a nuestros protagonistas, sobre todo a los gemelos, a través de toda Europa en un viaje no exento de peligros. El viaje no solo les servirá para intentar salvar a la familia de la ruina sino también para descubrirse a ellos mismos y encontrar su sitio en el mundo. 

Los personajes siguen siendo buenos, creo que el autor acierta a la hora de elegir personalidades para ellos. La ambientación es fantástica y nunca queda ningún cabo suelto. 

Como he comentado al principio este libro me ha parecido más ligero, ya que si en el primero el autor se recreaba mucho en el mundo de los gremios y los comerciantes y en el segundo en los iluminadores de libros, en el tercero se centra más en el viaje comercial que emprenden los protagonistas y al atravesar sitios muy dispares y diferentes resulta muy variado e interesante. 

Os dejo los enlaces a las reseñas de los otros dos libros. Me parece una saga bonita, muy bien escrita y con un ambiente histórico muy bien logrado que sin duda merece la pena leer. 


                 La sal de la tierra               La luz de la tierra

           

lunes, 9 de octubre de 2017

LA LUZ DE LA TIERRA


Lo prometido es deuda y aquí está el segundo libro de la saga de Daniel Wolf.
Como es lógico en las sagas, hay personajes que se van quedando en el camino. Y también aparecen otros nuevos o se desarrollan los que ya salían en el libro anterior. No voy a hablar de casi ninguno de ellos para no destripar nada. Solo diré que un nuevo personaje va a igualar o superar en protagonismo a nuestro querido Michael Fleury. ¿Sabéis de quién hablo? Lógico, de su hijo, Remy.
Remy se negará en rotundo a seguir los pasos de su padre, pues no le interesa el comercio. Él quiere ser iluminador de libros y ello acarreará no pocas disputas entre ambos. No cejará en su empeño de hacer realidad sus sueños como el de crear una escuela, por y para el pueblo, alejada de los dogmas de la iglesia donde se enseñase algo más que las escrituras de la Biblia. Él soñaba con que las siguientes generaciones supieran leer y escribir y usar la aritmética. Un sueño quizá demasiado ambicioso del que no todos eran partidarios. Su trabajo le hará dejar el amor de lado, pero no os asustéis que hay historia de amor. No voy a decir más.
En esta etapa, Varennes será conocida por su libertad y su prosperidad, con lo cual, producirá sin quererlo rencillas y envidias encendidas por los enemigos de los Fleury que llegarán incluso a Metz, el gigante del comercio de aquella época. Como dice su autor: la evolución de las ciudades ni fue de la noche a la mañana ni tampoco una vez conseguido ya estaba ganada la batalla para siempre. De generación en generación se tendrá que seguir luchando por conseguir metas nuevas y conservar las que se tienen e, incluso evolucionar. Y lo mejor de todo es que nuestros protagonistas se enfrentan a la codicia y a la traición con las únicas armas factibles de usar: la inteligencia, el trabajo y el tesón.
Como ya os adelanté en la reseña del primer libro de esta saga, este segundo me ha gustado más que el primero. Aquí si que no tengo pega alguna. Vuelvo a insistir en que recomiendo leer los dos.
¿Y el tercero?

lunes, 2 de octubre de 2017

LA SAL DE LA TIERRA


La historia de esta novela se centra en la zona del ducado de la Alta Lorena que en aquella época, siglo XII, pertenecía al Imperio sacro-romano. 
Su protagonista es Michael Fleury, un hombre carismático donde los haya. Creció en Varennes en el seno de una familia de siervos bajo la protección o tutela de un gran amigo de su padre que les ayudó a obtener la ciudadanía y, por tanto, la libertad. En su juventud viaja a Milán para formarse como mercader, pero no le quedará más remedio que regresar antes de lo previsto. Su lema durante toda su vida será luchar por lo que quería, paso a paso, pero sin usar la violencia. A su regreso a Varennes se va a encontrar una ciudad acosada por los nobles y la iglesia y no cejará en su empeño por hacerla libre. 
Como comerciante se irá labrando un presente y un futuro ganándose buenas amistades, pero también muchos enemigos. El amor llamará a su puerta y lo recibirá con los brazos abiertos, pero un viento frío se interpondrá en su camino.
En esta historia no solo veremos crecer a nuestros personajes, buenos donde los haya, sino también asistiremos a la evolución de la ciudad de Varennes gracias a hombres como Michael Fleury que creyeron en un mundo mejor para sus vecinos.
Sin duda su autor no solo debió echar mano de la sal si no también de todos los condimentos que encontró para escribir este libro.No hay ni un cabo suelto, no queda nada al azar, todo tiene su por qué. 
Me ha gustado mucho esta novela aunque también es cierto que en ciertos momentos se hace un poco pesado el tema de los gremios. Pero para nada quiero que eso influya en la decisión de leerlo o no. Es más, el segundo libro de esta saga que, ya os adelanto que hablaré de él en mi próxima reseña, es todavía mejor. Yo no me perdería ninguno de los dos.