En este libro, Josefina Aldecoa nos relata la historia de su madre, maestra en tiempos de la Segunda República de España. Una
época en la que se tomó muy en serio acabar con el nivel de analfabetismo,
sobre todo, en las zonas más pobres.
Según nos introducimos entre sus páginas, palpamos el amor que aquellos profesores tenían por su profesión, queriendo llegar a todos los rincones y, no solo, llevar la cultura a los niños sino también a los adultos.
Según nos introducimos entre sus páginas, palpamos el amor que aquellos profesores tenían por su profesión, queriendo llegar a todos los rincones y, no solo, llevar la cultura a los niños sino también a los adultos.
Se intentó cambiar la enseñanza, que hasta ese momento la poca que
había, estaba basada en la religión y controlada por la iglesia, pero con la
llegada de la República todo eso cambió y se inició una transformación del
modelo donde primaba la tolerancia, la coeducación (enseñanza impartida juntamente a ambos sexos) y el aprendizaje de muchas más
materias que nada tenían que ver con las creencias religiosas. Hasta que todos
los adelantos que se consiguieron en dos años se dilapidaron cuando en
las elecciones de 1933 ganó la derecha, ya que a pesar de que en 1935 volvió a ganar
la izquierda y con la llegada de la Guerra Civil y la consiguiente dictadura de
Franco todo quedó en nada.
La autora nos hace un fiel retrato de la enseñanza rural de aquella
época, que vivió su madre en primera persona, con una escritura bella y amena.
Es un libro que engancha desde el primer momento y no es muy largo, con lo
cual, se lee casi del tirón.

A pesar de lo complicado qeu tenía que ser vivir en esa época, me hubiera gustado ser maestra en esos años... Esos colegios de pueblo, esas aulas que huelen a polvo de tiza... No sé, siempre he pensado que disfrutaría con esa profesión en esos tiempos. Este libro sí me gustaría leerlo. Besos
ResponderEliminarTengo muchas ganas de leer a la autora =)
ResponderEliminarBesotes